Michael J. Fox y Tracy Pollan se conocieron en el set de la serie Family Ties en 1985, y su conexión fue inmediata.
Se casaron en 1988, apenas tres años antes de que todo cambiara.
En 1991, con solo 29 años, Fox recibió una noticia devastadora: tenía enfermedad de Parkinson, una condición progresiva sin cura.

Fox ha admitido desde entonces que uno de sus primeros miedos no era su carrera ni su futuro, sino su matrimonio. Temía que Tracy, todavía en una etapa temprana de su vida juntos, lo dejara al enfrentarse a un esposo con un futuro lleno de incertidumbre.
Ella no lo hizo.
Tracy permaneció a su lado durante el diagnóstico, durante los años en los que lo mantuvieron en privado y durante su decisión de hacerlo público en 1998.

Ese mismo año, Fox convirtió su lucha personal en una misión pública, fundando la Michael J. Fox Foundation for Parkinson’s Research.
Con Tracy apoyándolo en cada paso, la fundación se ha convertido en el mayor financiador sin fines de lucro de investigación del Parkinson en el mundo, recaudando más de dos mil millones de dólares para encontrar una cura.
Juntos también criaron cuatro hijos y construyeron una vida que muchos pensaban imposible debido al Parkinson.

Ahora, 35 años después de ese diagnóstico aterrador, Michael y Tracy siguen juntos, siguen apoyándose en público y en privado, y siguen luchando por una cura lado a lado.
Su matrimonio se ha convertido en un símbolo silencioso de lo que puede ser el compromiso cuando es puesto a prueba por algo que ninguno de los dos eligió.
Mira cómo Michael J. Fox y Tracy Pollan han permanecido juntos todos estos años, tres décadas y media después.



