Bella Hadid nunca ha ocultado la realidad de vivir con una enfermedad crónica, y 2026 ha resultado ser uno de los años más difíciles de su vida. La supermodelo, que ahora tiene 29 años, ha pasado gran parte del año hablando abiertamente con sus seguidores sobre el impacto físico y emocional de su continua lucha contra la enfermedad de Lyme, una condición con la que vive desde que fue diagnosticada con tan solo 16 años.

A finales de junio, Bella compartió una emotiva serie de historias en Instagram en las que reveló que estaba atravesando un fuerte brote de la enfermedad. Confesó que había dormido 11 horas seguidas y que aun así seguía quedándose dormida durante el día, mientras que ninguno de sus tratamientos habituales le proporcionaba alivio. En uno de los momentos más sinceros, contó que incluso caminar hasta la cocina la dejaba sin aliento. Aun así, también celebró pequeñas victorias, como haber conseguido ducharse sin desmayarse.

Bella describió la experiencia como «intimidante y difícil de explicar», hablando con total sinceridad sobre el cansancio, la ansiedad, la niebla mental y la inseguridad que acompañan a quienes viven con una enfermedad invisible. A pesar del retroceso, animó a sus seguidores que atraviesan dificultades similares a recordar que la recuperación no es un proceso lineal, explicando que su fe la ayuda a superar incluso los días más difíciles.

Para Bella, esta situación no es algo nuevo. Fue diagnosticada con la enfermedad de Lyme en 2012, cuando tenía 16 años. Durante más de una década ha pasado por brotes, hospitalizaciones y largos periodos alejada de los focos. Apenas el otoño pasado volvió a ser hospitalizada después de lo que su madre, Yolanda Hadid, describió como «innumerables contratiempos». Sin embargo, solo unas semanas más tarde sorprendió a sus seguidores con un inesperado regreso a la pasarela durante el desfile Primavera/Verano 2026 de Saint Laurent en la Semana de la Moda de París, apareciendo con un llamativo conjunto color mostaza como si nada hubiera ocurrido.

A principios de este año, en una sincera entrevista conjunta con su hermana Gigi Hadid para Vogue Italia, Bella habló sobre los sacrificios profesionales que su estado de salud le ha exigido. Reveló que tuvo que rechazar casi todas las ofertas de trabajo durante casi un año mientras seguía su tratamiento, calificando esa etapa como emocionalmente muy solitaria porque la hacía sentirse «fácilmente reemplazable». Desde entonces ha logrado encontrar un mayor equilibrio, repartiendo su tiempo entre el mundo de la moda y una vida mucho más tranquila en Texas junto a sus caballos y su perro. Según explica, eso ha hecho que volver al trabajo tenga un significado mucho más profundo, en lugar de consumir por completo su vida.

A lo largo de todo este proceso, la disposición de Bella para hablar abiertamente sobre su enfermedad la ha convertido en una de las voces más visibles de Hollywood en la concienciación sobre la enfermedad de Lyme, junto a estrellas como Justin Bieber y Justin Timberlake. Para una mujer que ha pasado casi la mitad de su vida luchando contra una enfermedad que la mayoría de las personas no puede ver, 2026 ha sido otro recordatorio de que su fortaleza es una parte tan importante de su historia como las pasarelas.


