Mel Day puede tener 77 años en los papeles, pero cuando subió al escenario de Britain’s Got Talent, retrocedió el reloj al menos 30 años. El cantante de Birmingham arrasó con “Land of 1000 Dances” de Wilson Pickett con tanta fuerza y estilo que Simon Cowell casi se cae de la silla al enterarse de su verdadera edad.
En cuanto la música comenzó, Day demostró que no era simplemente otro concursante lleno de esperanzas: era un verdadero showman. Su voz, a la vez suave y rasposa, transmitía la energía del rhythm and blues clásico, mientras que su presencia en el escenario rebosaba confianza. El público no tardó en reaccionar: antes de que terminara la canción, ya estaban de pie, aplaudiendo, bailando y coreando con él el icónico “naaaa na na na”.
Simon no fue el único impresionado. Los cuatro jueces le dieron un rotundo “sí”, enviándolo directo a las semifinales. Y no desperdició esa oportunidad: regresó con un ardiente popurrí de soul que incluía “I Feel Good” de James Brown, demostrando que no era un artista de una sola canción.
En línea, la actuación también se volvió viral. Su audición ha superado los dos millones de visualizaciones, con fanáticos inundando los comentarios para elogiar al veterano cantante que demostró que el soul verdadero nunca envejece.


